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El silencioso exterminio de los pueblos indígenas en la Amazonia

Publicada en 10 · ago · 2017

 

Berlín, 21 de junio de 2017.

La vida de los pueblos indígenas en la Amazonia está en peligro. Su entorno de vida está siendo sistemáticamente destruido por la explotación despiadada de materias primas, talas o enormes proyectos para la construcción de presas, en los cuales también participan empresas de Alemania. Por ello, el obispo peruano Pedro Barreto, encargado especial para la Amazonia de la Iglesia Latinoamericana, realizó un llamado de atención ante los diputados del Parlamento Federal en conjunto con las organizaciones humanitarias para Latinoamérica Adveniat y Misereor.

“La comunidad global tiene que responder por las violaciones a la dignidad humana y la autodeterminación de los pueblos indígenas, así como por la destrucción de la biodiversidad de la Amazonia”, señaló el obispo peruano de Huancayo Pedro Ricardo Barreto Jimeno. Recordó a los políticos alemanes que, con su encíclica de corte social y medioambiental Laudato si’, el papa Francisco también ha exhortado encarecidamente a los países industrializados al respecto.

“Quien quiera impedir el silencioso exterminio de estos pueblos, debe ratificar el Convenio 169 de la OIT”, dijo Thomas Wieland, jefe del Departamento de proyectos de la organización humanitaria para Latinoamérica Adveniat. El único acuerdo internacional vinculante para la protección de los pueblos indígenas garantiza, por ejemplo, que estos deben ser escuchados cuando se realizan explotaciones de materias primas en su territorio. “En la práctica, estas disposiciones se evaden una y otra vez porque, hasta el día de hoy, a nivel internacional muchos países respetados, como Alemania, no han ratificado el acuerdo y porque estos tampoco hacen ninguna presión ante los Gobiernos locales”, agregó el especialista de Adveniat Wieland.

Malte Reshöft, jefe del Departamento para Latinoamérica de Misereor, valoró el “Plan de Acción Nacional sobre Economía y Derechos Humanos” aprobado por el Gobierno federal a fines de 2016 y lo calificó como un paso en la dirección correcta hacia una mayor responsabilidad internacional. “No obstante, el Gobierno federal ha dejado pasar la oportunidad de comprometer obligatoriamente a las empresas alemanas para que actúen con diligencia en materia de derechos humanos cuando hacen negocios en el extranjero. Las víctimas son los pueblos indígenas: estos son expulsados de sus territorios; sus ríos son envenenados y sus derechos son pisoteados”, dijo el experto de Misereor Reshöft. Por ello, exhortó al Gobierno federal a abogar por un centro de asesoría que responda a las interrogantes de las empresas en términos de su obligación de obrar con diligencia en materia de derechos humanos. Junto con esto, también se requiere de un centro de control independiente que se encargue de los trabajos conceptuales preliminares y que acompañe a las empresas en su implementación.

Las iglesias de los nueve estados de la Amazonia han creado la Red Eclesial PanAmazónica (REPAM). Esta, junto con otras organizaciones internacionales, entre ellas las organizaciones humanitarias para Latinoamérica Adveniat y Misereor, trabaja contra la creciente destrucción del medioambiente y la supervivencia de los pueblos indígenas. Después del fracaso de todos los compromisos voluntarios de la industria y el Gobierno para la protección de la Amazonia y sus pueblos indígenas, existe la esperanza de que los pueblos indígenas originarios defiendan sus derechos y la sobrevivencia de esta.

Hace poco, cuatro pueblos indígenas expusieron con éxito ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre las violaciones a los derechos humanos que han vivido. “Esta ha hecho un llamado a los estados del Amazonas para que incluyan ineludiblemente a los pueblos indígenas en las consultas públicas y transparentes cuando se exploten materias primas”, señaló el obispo Barreto. Junto con esto, la Comisión ha reconocido a REPAM como representante de los pueblos indígenas. El obispo Barreto exhortó también a Alemania para que reconozca a REPAM como representante e interlocutor para la protección de la Amazonia y de los 390 pueblos indígenas que viven en ella.

Más información en: www.misereor.de y www.adveniat.de

 

Fuente: http://redamazonica.org